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20 lecciones del 2020

Si hay un año en el que es necesario hacer balance, ese es el 2020. Ya estamos a un cachito de que se termine, aún no nos sentimos al otro lado, como cuando uno va corriendo y ya alcanza a ver la meta, pero todavía muy lejos a pesar de estar ya cerca. El cansancio, el desgaste, las exigencias del camino… toda pesa ya.

Este año es paradójico: nos dio duras lecciones y nos fortaleció. Nos obligó al encierro, pero nos liberó de condicionantes que creíamos imposibles de superar. A muchas las llevó al deporte, a otras les mostró que un alto en el camino es posible y necesario. Pensemos en 20 lecciones que, al trote, nos dejó este 2020. Bienvenidas si tienen lecciones o reflexiones para sumar a esta lista. Empiezo antes de que cerremos este año que nunca olvidaremos porque nos cambió la vida.

1. A la vida hay que cuidarla
Este 2020 fue una lección de vida, entendida en su perspectiva más amplia: hay que cuidar la vida propia, la de las personas que amamos y también la de aquellos que no conocemos. Mi forma de estar y atender la vida sí tiene repercusiones en la existencia de los demás y en la del planeta.

2. La salud es el tesoro
Siempre se ha dicho que es un bien preciado, pero ahora sí que valoramos la buena salud, tanto física como mental. Son la base de una vida sana. El 2020 nos ha mostrado sin misericordia que los malos hábitos alimenticios, la falta de actividad y de higiene mental y emocional son factores de riesgo pero no para el Covid-19, sino para tener una buena calidad de vida.

3. Somos más vulnerables de lo que creemos
Todos hemos sufrido los rigores de la pandemia ya sea por la distancia o la pérdida de seres queridos, por el exceso o falta de empleo, por restricciones en la libertad de movimiento, por vernos obligados a cambiar nuestros hábitos, entre otros aspectos. Este año entendimos que no somos invencibles ni estamos vacunados contra las crisis. Por eso, la gran fortaleza de los vulnerables está en pedir ayuda, en reconocer las debilidades y a la vez servir de apoyo a otros.

4. El cuerpo sí necesita el ejercicio
Y no me refiero a correr desbocadas ni pasar horas y horas en el gimnasio. El simple hecho de salir a caminar, de ir a algún lugar, movernos. En este año muchas personas entendieron y valoraron la importancia del ejercicio justamente durante el encierro y gracias a él desarrollaron una rutina.

5. Hay que tener plan B y C y D… y aceptar los cambios: convivir con el NO
Este 2020 fue el año del NO… los planes previstos para carreras y eventos, cambiaron. Lo que dábamos por seguro, tuvo ajustes; lo que creímos improbable, sucedió (¿graduarnos por internet? ¿Competir sin evento y a solas?). Adaptación fue el nombre de esta maratón.

6. Ser consistentes es bien difícil. Pero es posible y necesario
Pensábamos que salir a entrenar era duro… pero es mucho más duro entrenar entre cuatro paredes, mantener el entusiasmo, la motivación y una rutina. Quienes lo lograron, aplauso y una medalla pues en la consistencia está el principal logro del año. Y a quienes les costó, otro aplauso porque para superar temas, primero hay que reconocerlos.

7. El fortalecimiento es fundamental
Como muchas personas, me cuestan los ejercicios de fortalecimiento. Fue en los meses más duros de encierro donde me entregué juiciosa a hacerlos. Comprobé que lo que más debo fortalecer es la voluntad y la determinación, y ahí voy haciendo la tarea.

8. El poder de escuchar
Hace unos días converse con un señor ya viejo en un café del centro de Bogotá. Le pregunté por su vida en tiempos de pandemia y su respuesta me sacudió: “Lo mejor de la pandemia es que nos ha obligado a escuchar al otro”. Aunque el confinamiento en familia, en pareja o con amigos haya puesto a prueba la convivencia, también nos ha obligado a conocer o reconocer al otro, a escucharlo. Y a conversar.

9. Y el poder del silencio
Estos meses también nos mostraron la necesidad de un poco de silencio: procurar menos ruido mental y menos discursos fatalistas; buscar espacios de silencio para oírnos y tomar distancia de la cotidianidad. Silencio emocional: esos cinco segundos antes de responderle al otro, antes de actuar por reacción, son muy valiosos. El “cross training” mental, apoyándonos en disciplinas como la meditación, el yoga o cualquier práctica similar es necesario y saludable.

10. Menos es más y lo demás, sobra
No se trata de andar en sudadera motosa todo el día o en chancla y pantaloneta, no. Pero otra de las lecciones del año es que tenemos “cosas” en exceso y podemos perfectamente estar bien con menos. Inclusive, conozco personas sorprendidas porque disminuyó su afán por comprar. La limpieza de casa, cajones, depósitos y armarios fue clave para pensar en una vida más productiva y menos “producida”.

11. Hay que ahorrar
Se dice fácil, pero es difícil. Sin embargo, los meses de encierro a muchas personas y familias les permitió ahorrar un poco -o gastar menos- y así estar más tranquilos para navegar la situación económica. Y a la mayoría nos obligó a buscar alternativas y perspectivas a mediano plazo. Afortunadamente, el running es uno de los deportes más económicos, terapia al alcance de todos.

12. De nada sirve el mundo afuera si no tienes tu propio universo
El universo no está allá afuera: empieza aquí adentro. El encierro nos mostró nuestros vacíos personales, profesionales, emocionales; nuestras rutas de escape para no afrontar temas pendientes, resolver conflictos o cerrar procesos a la deriva. Y nos dio la oportunidad de construir nuevas rutinas, buscar nuevos contenidos y formarnos en otras disciplinas.

13. El valor del espacio público
Las calles amplias, los parques cuidados, los espacios abiertos y de fácil tránsito; el aire limpio en las grandes ciudades y el regreso de los animales al hábitat que les hemos robado ha sido una de las grandes lecciones para el mundo entero en estos meses. La vida necesita espacio, naturaleza, aire limpio, respeto. Ver un parque lleno de niños o con una persona que lee tranquilamente el periódico ahora da más felicidad.

14. Hay que estar conectados
¿Conectividad o estar conectados? No es una pregunta menor cuando la mitad del tiempo hemos estado pegados a una pantalla, metidos en una reunión virtual, trabajando a distancia, sin abrazar a la familia y a los amigos. La falta de “contacto” nos llevó a conectarnos virtualmente inclusive con personas con las que no hablábamos hacía tiempo. Paradójico: lo virtual ha hecho real la gran importancia de las relaciones de carne y hueso, y de una interacción que no se reduzca a un “like” en la pantalla.

15. La violencia de género es real y fatal
El encierro hizo evidente la violencia de género, mientras la pandemia profundizó las brechas económicas, laborales y sociales que también agreden y afectan a la mujer. La violencia intrafamiliar, vista por el aumento de las estadísticas, indica que este fue un año tremendo para las mujeres, pero a la vez muy importante pues sacó a la luz un fenómeno soterrado o negado por muchos. No callar, a apoyar iniciativas de equidad y a actuar a favor de las mujeres debe ser un propósito para tod@s en el 2021 y los años por venir.

16. Menos rutina y más rituales
La diferencia entre la una y los otros es de intención. La rutina es la repetición de unos actos o comportamientos en modo casi automático, para poder avanzar con agilidad en temas prácticos y cotidianos. Los rituales son acciones que conllevan una carga de intención, un significado y un contenido que demandan un cambio en nuestras acciones rutinarias: nos detienen. La rutina es para la acción y el ritual, para la reflexión, por eso requerimos más rituales.

17. La solidaridad, pura energía renovable
Mercados para regalar, compra de productos caseros para ayudar a amigos o familiares; apoyo a emprendimientos; andar con tapaboca para proteger a los demás, noches de aplausos para el incansable personal de salud; pagar los salarios de los empleados para que permanecieran tranquilos y protegidos en sus casas; ayudar de alguna forma, a pesar de las propias angustias. Esa fue la gran movilización del país en medio de la parálisis, lo que nos demuestra que sí podemos unirnos a favor de causas comunes y constructivas.

18. Sí se pueden hacer las cosas de otra manera
Esa sí que ha sido una tremenda lección para los deportistas, los organizadores de eventos, los creativos y productores de encuentros. ¿Adiós a las aglomeraciones? Bienvenidas las carreras y retos virtuales. ¿Cerrados los gimnasios? Abierto el computador para entrenar en línea con otros. solución definitiva, simplemente un recurso para sobrepasar la crisis y eso es una gran ganancia.

19. Agradecer, el verbo del año
Agradecer los afectos; agradecer la salud; agradecer lo que sí tenemos; agradecer la conexión con otros; agradecer poder salir a correr o montar en bicicleta o caminar sin rumbo; agradecer la comida de cada día, el techo, el agua y la luz; agradecer tener un trabajo o poderle dar trabajo a otros; agradecer las lecciones aprendidas y el despertar a una nueva manera de abordar la vida. Agradecer y pensar el 2021 como el año del cambio reflexionado, planeado y celebrado.

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BLOGUERA
SOY ADRY GÓMEZ

Mi viaje lo disfruto desde mis pasiones. El diseño, la moda, correr, inspirar, amar, crear, equivocarme, soñar. Valorar lo que soy desde mi diferencia para entender y dar sentido a otros desde la creación de una prenda hasta una marca. Mi vida es una carrera en la que soy libre, enérgica, ligera, en la que me conecto con mi ser y fluyo cómo mi sangre y con ella mi creatividad y mis sueños. Y con los latidos de mi corazón doy vida a nuevas marcas para que juntos lleguemos a la meta. Amo crear y amo correr!!

BLOGUERA
SOY POLY MARTÍNEZ

Tengo ya los suficientes kilómetros en los pies para decir que correr es, ante todo, meditación en movimiento. Soy una corredora común y corriente, periodista y madre de dos. Con los tenis puestos, he logrado llegar a lugares increíbles, conocer ciudades y conquistar montañas. De paso, me ha ayudado a trazar mi propio camino en la vida. Entrenar es lo mío, compartir lo que sé del running y acompañar a otr@s a descubir las delicias de correr. Una maratón al año no hace daño, es mi lema. Mientras tanto, bienvenidas todas las 21k, 15k y 10k posibles.

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